viernes, 5 de febrero de 2016

El eco de la vida


Un niño y su padre caminaban entre las montañas. De repente, el hijo tropezó y cayó al suelo gritando Aaaahhhh!
Para su sorpresa, oyó una voz a lo lejos que gritaba como él.
Con curiosidad el niño preguntó: ¿Quién está ahí?
¿Quién está ahíii…? Le respondieron.
Molesto con la respuesta, el niño gritó: ¡Cobarde! Pero le respondieron de la misma manera: ¡Cobardeeee…!
El niño desconcertado le preguntó a su padre: - ¿Qué sucede papá?
El padre, sonriendo le dijo: Hijo mío, presta atención.
Se levantó y dirigiéndose a la montaña, gritó: ¡Te admiro!
La voz respondió: ¡Te admirooo…!
Volvió a gritar: ¡Eres un campeón!
Y la voz le respondió: ¡Eres un campeón...!
El niño estaba asombrado y no entendía.
Se llama Eco, le explicó el padre, aunque en realidad es la vida. Te devuelve todo lo que dices o haces. Nuestra vida es simplemente un reflejo de nuestras acciones. Si deseas más amor en el mundo, crea más amor a tu alrededor. Si deseas felicidad, da felicidad a los que te rodean. Si quieres recibir una sonrisa, sonríe a los que conoces.

Reflexión:
Esta relación se aplica a todos los aspectos de la vida. La vida te dará de regreso, exactamente aquello que tú le has dado. Tu vida no es una coincidencia, es un reflejo tuyo.
Alguien dijo: "Si no te gusta lo que recibes de vuelta, revisa muy bien lo que estás dando…"
Podemos seguir queriendo ver las circunstancias de la vida como algo externo a nosotros o por ende, podemos plantearnos que todo aquello que nos sucede de alguna forma depende de mí y si depende de mi, esto nos lleva a convertirnos en responsables de nuestros actos, de nuestras palabras y de toda nuestra vida y nos salimos de ese tremendo error que es el victimismo.
Que importante sería aprender a vivir la vida de instante a instante, esto es lo que nos haría darnos cuenta de quienes somos, viviendo en lo único que realmente existe en el “Aquí y ahora”.
La vida es una excelente manera de utilizar el poder de elegir. Y nuestras elecciones determinan cada instante presente.
Vivimos la vida pasándola, no la vivimos, tratamos continuamente de que las cosas pasen lo antes posible en todos los sentidos. Si es algo negativo, que pase lo antes posible, si es algo que yo considero positivo, que venga lo antes posible. No somos conscientes de que estamos vivos, que somos una forma de vida y que lo único que esto implica es que cada uno de nosotros sea consciente de uno mismo.
Todos deseamos encontrar la felicidad. Si la felicidad existiese y yo la voy a sentir en algún momento, estarán de acuerdo conmigo, está va a tener que ocurrir en mi vida. La pregunta es ¿en que momento voy a experimentar esa felicidad? Y la respuesta es, en el único instante en el que soy consciente, es decir, en este momento. Vivimos en el único instante en el que podemos ser felices, estamos todo el tiempo experimentando nuestra vida, en el único instante donde nuestra vida tiene lugar, en el “Aquí y ahora”.
Ama con locura, despierta con ganas, sonríe sin motivos, abraza con esperanzas y vive cada día como si fuera el último de tu vida”.
La vida siempre te ofrece otra oportunidad. Se llama “HOY”.

Montse Parejo. 
Psico-Oncóloga.

1 comentario:

  1. Muy buena reflexión!!
    Las cosas siempre pasan por algo.. Nosotros mismos somos los que labramos nuestro destino con nuestros actos y acciones diarias.
    Hay q vivir el día a día como di fuera el último porque no sabemos lo que nos depará el destino. ( Aunque yo creo que el destino es una linea imaginaria de nuestra trayectoria).
    Nos leemos!!!

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